Al hilo de lo comentado en el punto anterior y en el análisis y descomposición del cuerpo que el
teatro físico ha descubierto y anexionado a la teoría teatral más contemporánea se crean en los
hábitos y formas de ser de cada persona, traducidos en partituras de movimiento, una serie de
posturas repetidas. Un ejemplo podrían ser tics o cada una de las maneras especiales que todos
poseemos para emplear nuestro cuerpo, para comunicarnos o expresarnos.
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